Embajada de Costa Rica

Independencia y periodo federal 1821 1848

 
Costa Rica se independizó del Imperio Español el 15 de septiembre de 1821, junto a las demás provincias que formaban parte de la Capitanía General de Guatemala. Después de recibir el pronunciamiento de la ciudad de León, establecido en el "Acta de los Nublados", que estipulaba la independencia del gobierno español y la continuidad de las autoridades, el ayuntamiento de Cartago emitió el acta del 29 de octubre, declarando su independencia, y, el 1 de diciembre, una Junta de Legados promulgó el Pacto Social Fundamental Interino o Pacto de Concordia, considerada la primera Constitución de la nación pues estableció el derecho absoluto de la provincia de constituir su propia forma de gobierno, se reconocieron los derechos civiles de los habitantes, se proclamó la libertad de comercio y se estableció que el gobierno quedase a cargo de una Junta Superior Gubernativa. El 3 de marzo de 1823, se forma el primer Congreso de Costa Rica con diputados de las cuatro ciudades principales del Valle Central, profundamente localistas y fuertemente fragmentadas entre sí, en especial porque el Pacto de Concordia también establecía la rotación de la capital entre estas ciudades, algo que Cartago, la capital colonial, no aceptó.
 
La independencia trajo consigo un enfrentamiento por el poder entre las ciudades conservadoras de Cartago y Heredia, que abogaron por unirse al Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide, y las ciudades liberales de San José y Alajuela que querían ser independientes, consecuencia de lo cual el 5 de abril de 1823 se libró una batalla en el Alto de Ochomogo, que resultó en la victoria de los republicanos, dirigidos por Gregorio José Ramírez. Tras esta batalla, la ciudad de Cartago dejó de ser capital de Costa Rica, la cual pasa a la ciudad de San José. 
 
Ramírez devolvió el poder a los pocos días, y se nombró una nueva Junta Gubernativa que gobernó hasta 1824, año en que se se nombró al primer Jefe de Estado, Juan Mora Fernández (1824-1833), josefino liberal con amplia experiencia administrativa, bajo cuyo gobierno se introdujo la imprenta, se estableció la primera casa de moneda y se reorganizó la Casa de Enseñanza de Santo Tomás, considerada la primera universidad de Costa Rica. En su gobierno se promulgó una nueva constitución, llamada Ley Fundamental del Estado Libre de Costa Rica (1825), así como la Ley Aprilia, que separaba temporalmente (aunque en la práctica, la separación era definitiva) a Costa Rica de la República Federal. Fue también en su gobierno que se declaró a la Virgen de los Ángeles patrona de la nación, así como la Anexión del Partido de Nicoya (actual Guanacaste) al país, el 25 de julio de 1824.
 
Con la llegada de la independencia, también había llegado la invitación a los costarricenses para formar parte de la República Federal de Centroamérica (1823), no obstante, esto no fue visto con gran entusiasmo dado el aislamiento de la distante provincia, pues existía la creencia generalizada de que las penurias económicas, culturales, sociales y políticas se debían al abandono por parte de las autoridades coloniales radicadas en Guatemala. La escasa población de Costa Rica, además, solamente le daba derecho a 2 diputados, por lo que su participación en la República (1823-1842) fue bastante marginal. Esto motivó que Costa Rica fuese el último miembro en incorporarse a la República Federal (1824), y que por esta particularidad, buscase solucionar sus problemas por sí misma. Para 1825, Costa Rica contaba con su propia moneda, Jefe de Estado, Asamblea Legislativa y Corte Suprema de Justicia. Entre 1825 y 1833, mientras la República Federal se debate en la anarquía política y la guerra civil (1826-1829), Costa Rica vive un periodo de reacomodo y relativa estabilidad política. No obstante y a pesar de esto, la República Federal sirvió a los representantes costarricenses como escuela política, en especial en el caso de Braulio Carrillo Colina, quien fue diputado en esa instancia, y con cuya experiencia le permitió, más tarde, forjar su visión de estadista que sentó las bases del estado costarricense.
 
A Juan Mora le sucedió José Rafael de Gallegos en 1833, quien no tuvo la brillantez de su antecesor, entre otras cosas, por la creación de la Ley de la Ambulancia, que rotaba la capital del país entre las cuatro principales ciudades del Valle Central: San José, Alajuela, Heredia y Cartago. Gallegos fue obligado a renunciar en 1835,  por lo que Braulio Carrillo Colina toma el poder para terminar su periodo.
 
Carrillo fue un hombre de voluntad firme: había sobresalido como abogado, comerciante, conocedor de la realidad centroamericana, diputado, presidente de la Asamblea Legislativa y fiscal de la Corte Suprema. Impuso el orden del país fortaleciendo las instituciones públicas, creando el pago de impuestos, impulsó el cultivo del café (el cual permitiría el despegue económico del país en la década de 1840), promulgó la Ley Contra la Vagancia y el respeto a las autoridades. Derogó la Ley de la Ambulancia, lo cual originó descontento en las ciudades de Cartago, Heredia y Alajuela, hecho que culminó con la Guerra de la Liga, la segunda guerra civil de Costa Rica, que buscaba establecer la hegemonía capitalina, en la que batallones de la ciudad de San José vencieron a las tropas de las ciudades de Heredia, Cartago y Alajuela en forma definitiva, por lo que se afianzó San José como capital del país. Braulio Carrillo fue candidato para reelegirse en las votaciones de 1837, pero fue derrotado por Manuel Aguilar Chacón, cuya política tendía a robustecer los nexos de Costa Rica con la República Federal, algo a lo que Carrillo era contrario. Aguilar fue derrocado en 1838, y los militares de San José restablecieron a Braulio Carrillo como Jefe de Estado, quien durante su segundo periodo al frente del país, estableció códigos en materia penal, civil y de procedimientos, fundamentales para el país, y derogó la constitución de 1825 promulgando una nueva, la Ley de Bases y Garantías, en la que, entre otras cosas, se proclamaba Jefe Vitalicio. En 1836 la República de Nueva Granada usurpó la Provincia de Bocas del Toro, la cual posteriormente heredó la República de Panamá. La falta de apoyo por parte de la República Federal de Centro América ante esta pérdida del territorio nacional indignó mucho a los habitantes de Costa Rica y al propio Braulio Carrillo, quien convencido profundamente de que el país podía salir adelante por sí mismo, el 15 de noviembre de 1838, el país se separó de manera definitiva de la República Federal y se proclamó estado libre, soberano e independiente. Por su obra monumental, a Carrillo se le conoce como el "Arquitecto del Estado Costarricense".
 
La Ley de Bases y Garantías motivó que en 1842, los adversarios políticos de Carrillo convocaran al país a Francisco Morazán, ex-presidente de la República Federal Centroamericana en 1830. Morazán derrocó a Carrillo, quien se exilió en El Salvador, donde fue asesinado en 1844. El interés de Morazán, no obstante, era usar a Costa Rica como base militar para reconstruir la República Federal, misma que fue disuelta en 1839, esta actitud hizo que los liberales se volvieran en su contra y determinó su caída y fusilamiento en San José el 15 de setiembre de 1842. 
 

En 1844, fue nombrado jefe provisional José María Alfaro Zamora, quien entre otras cosas fomentó el cultivo del café como principal producto de exportación, fortaleció la apertura de caminos desde San José hacia Puntarenas, y creó la Universidad de Santo Tomás a partir de la antigua Casa de Enseñanza.  

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